Las mujeres elegantes siempre llevan guantes es uno de los lemas que guían en su negocio familiar a Leonor y Cristina Varadé. Ambas dirigen el centenario comercio Guante Varadé, que tiene 9 tiendas físicas por todo el territorio español y cuyos inicios se remontan a 1902. La tienda se abrió por primera vez en París, pero pronto se trasladó a Madrid. Ese eslogan ha tenido que ir mutándose: lo que era exclusivamente una tienda de guantes tuvo que ir adaptándose al mercado para conseguir sacar rendimiento. «Si tuviéramos que sobrevivir solo de los guantes, no existiríamos», dice Leonor en un despacho de las oficinas centrales en Madrid. Por ello, Leonor, de 48 años, y Cristina, de 25, tratan hoy de «modernizar la marca sin perder la esencia», continuando con la ampliación de productos que inició Carlos Varadé, hermano de Leonor y padre de Cristina, para así poder llegar también a los clientes más jóvenes. En esta tarea tratan de buscar la exclusividad, en la que prima la calidad para presentarse como una alternativa a la moda rápida.

Los inicios de Guante Varadé se sitúan en París en 1902. «Mi tatarabuelo era carlista. Allí, en el exilio, montó la primera tienda», explica Cristina. Con él se abrió el camino familiar que todavía pervive. Se instaló en Madrid en 1910 y tras el éxito se inauguraron sucursales por toda España hasta llegar a las 17. La transformación llega gradualmente con Carlos Varadé, hermano de Leonor y padre de Cristina. «Por necesidad, tuvimos que cambiar nuestra cartera de productos: medias, trajes de baño, sombreros, fulares, es decir, complementos», explica Cristina. «Una de las cosas más importantes que hizo mi padre», plantea Cristina, «fue la de ampliar la cartera de colores. Antes vendíamos solo guantes marrones y negros. Ahora tenemos más de 35 colores». Hoy son 9 tiendas físicas por todo el territorio español, entre las que destaca la de la calle Serrano de Madrid.